viernes, 28 de julio de 2023

El terremoto Cuatricentenario


Caracas, sometida desde siempre a la acción del sistema de fallas de San Sebastián -y de los otros sistemas existentes en el país-, ha experimentado a lo largo de su historia los efectos de unos 700 sismos sentidos y de cinco eventos destructores (1641, 1766, 1812, 1900 y 1967). En estas líneas, nos ocuparemos del último sismo destructor que ha afectado la ciudad.

Como ocurrió durante la celebración de los 400 años de Caracas, el terremoto Cuatricentenario tiene resonancias trágicas. Las festividades quedaron brutalmente interrumpidas cuando el 29 de julio de 1967, a las 20:05 horas, un terremoto de magnitud 6,6 (Suárez & Nábělek. 1990, p. 459), sacudió la ciudad. Se trató del primer evento sísmico que afectó a una Caracas verticalizada que se encontraba en pleno proceso de expansión urbana y demográfica. 


El terremoto ocasionó pérdidas materiales por un monto de 500 millones de bolívares, un saldo de 300 víctimas fatales y más de 2.000 heridos. Para la época, Caracas contaba con 6.000 edificios mayores a 4 pisos y 1.000 que sobrepasaban los 10 pisos. De los edificios altos, 180 fueron dañados gravemente, incluyendo 40 edificaciones con daños estructurales. Así mismo, un considerable número de casas de una a dos plantas resultaron muy dañadas en Caracas, el Litoral Central, Los Teques, Carayaca, Guarenas, Guatire y alrededores. En Los Palos Grandes se produjo el colapso de 4 edificaciones, a saber, los edificios San José (10 pisos), Palase Corvin (11 pisos), Neverí (12 pisos) y Mijagual (11 pisos). 


Debido al crecimiento urbano y demográfico que experimentó Caracas durante el siglo XX, los efectos del terremoto Cuatricentenario superaron ampliamente el nivel de destructividad alcanzado, por ejemplo, por los terremotos de 1812 de magnitud 7,2 (Choy et al., 2010) y del terremoto de 1900, cuya magnitud ha sido estimada en 7,6 (Vásquez Stanescu et al., 2018). Un testigo de los sismos de 1900 y 1967, afirmó que el primero había sido mucho más fuerte pero que en 1967 "había más edificios para destruir". 


Por otra parte, el terremoto de 1967 constituye uno de los eventos sísmicos venezolanos más importantes en cuanto al impacto que tuvo a nivel urbanístico, arquitectónico, técnico, científico e institucional. Sólo hasta el terremoto Cuatricentenario se evidenciarían las carencias científicas e institucionales respecto al monitoreo y análisis de la amenaza sísmica en el país. En este sentido, las consecuencias del terremoto de 1967 resultaron trascendentes en la ingeniería estructural venezolana, debido a que la desigual distribución de daños a través de la ciudad hizo patente la relación entre las condiciones del suelo y los daños sufridos por las edificaciones, dando un impulso definitivo a los estudios de microzonificación sísmica en el país; esto es un estudio sumamente complejo que convoca diversas disciplinas geocientíficas y que permite dividir “un área urbana en zonas más pequeñas, que presentan un cierto grado de similitud en la forma como se ven afectadas por los movimientos sísmicos, dadas las características de los estratos de suelo subyacentes” (Guevara, 2012, p. 356) Al respecto, la distribución de los daños en la ciudad puede observarse en el mapa de intensidades que presentamos a continuación: 

Otro efecto importante de este terremoto fue la creación, en 1972, de la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (http://www.funvisis.gob.ve/), institución que desde entonces se encarga del monitoreo de la amenaza sísmica nacional con todas las implicaciones científicas y técnicas que esto tiene en cuanto al desarrollo de la sismología venezolana y también la gestión y reducción del riesgo sísmico en el país.

Para finalizar estas breves reflexiones sobre el terremoto Cuatricentenario, debemos señalar que los sismos, particularmente los destructores, actúan como poderosos catalizadores de las transformaciones urbanas. Caracas surgió de la experiencia sísmica de 1967, más moderna, más compleja, para dirigirse indudablemente y a pasos agigantados, no solo hacia la metropolización sino también hacia una reconfiguración del riesgo sísmico urbano.

Para saber más…

Choy, José, Christl Palme, Carlos Guada, María Morandi and Stephanie Klarica. “Macroseismic interpretation of the 1812 earthquakes in Venezuela using intensity uncertainties and a priori fault-strike information”, Bulletin of the Seismological Society of America, vol 100 (2010): 241-255.

Guevara, Teresa. Configuraciones urbanas contemporáneas en zonas sísmicas. Caracas: Sidetur/Editorial de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, 2012.

Suárez, Gerardo and Jonh Nábělek, “The 1967 Caracas Earthquake: Fault Geometry, Direction of Rupture, Propagation and Seismotectonic implications, Journal of Geophysical Research, 95(Bll), 1990: 17,459-17,474.

Vásquez Stanescu, Raquel, Alejandra Leal Guzmán, José Antonio Rodríguez y Franck Audemard M. “Reevaluación del terremoto del 29 de octubre de 1900 en Venezuela. Segunda parte: cálculo de los parámetros de la fuente”, Geominas, 46(77), 2018: 225-237.

 

La catástrofe de Cúa: el terremoto del 12 de abril de 1878

  De lo que hizo y deshizo el terremoto El 12 de abril de 1878, a las 20:41 horas, un terremoto cuya magnitud ha sido estimada entre 5,9 y 6...